La alimentación es vegetariana, principalmente cruda y compuesta lo más posible de productos del vivero y de la huerta de la Escuela. El trabajo energético que se empezó desde el inicio del cultivo,  continúa con la preparación de los alimentos mismos. La alimentación es cargada vibratoriamente con las manos y los sonidos; un trabajo de conciencia es hecho durante la ingestión y la digestión.

Los horarios y los menús varían según las estaciones y en función de las actividades. En invierno, se llevan a cabo en la casa  Sonidos. En el verano, una cocina/comedor es instalado en una carpa.